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| GABRIEL DE LA TORRE Y ARANDA, SEÑOR DE VELLIMAR (BURGOS) Y DE BETHLÉEM (BRABANTE), CABº SANTIAGO (1635); SOLD. INFª (1610), ALFÉREZ (1613), CAPITAN INFª (1615), CAP. CABALLOS LAN - ZAS (1626), MDC INF ESP (19.IV.1640), GOBº DE LIER (1641), CASTE- LLANO DE CAMBRAY Y CAPGRAL DEL CAMBRESADO (1663-1667). Primogénito de Luis de la Torre y Torre (†1629), Correo mayor y Sargento mayor de Burgos, de quien heredó el señorío de Vellimar. Al no consultar las pruebas para su ingreso en la Orden de Santiago, desconocemos el nombre de su madre, hermana del maestre de campo Juan de Aranda y Sandelín (Amberes, c. 1570-Gante, 1614), de quien era sobrino materno; por la línea paterna, lo fue también del obispo de Ciudad Rodrigo, Juan de la Torre y Ayala (†24.IX.1639), fundador de la capilla de la Anunci- ación de Nuestra Señora de la catedral de Burgos, donde sería inhumado a la conclu- sión de las obras (1640) y de la que su sobrino y heredero fue su primer patrón (Or- cajo, 1845). Así lo recuerda una inscripción legible en un arco de piedra de dicha ca- pilla, que reza:«Primer patron de esta capilla D. Gabriel de la Torre, capitan de caba- llos, caballero del hábito de Santiago, Maestre de campo y sobrino del fundador». Según su relación de servicios (AHN,E,800), «sentó plaza de soldado para servir en el castillo de Gante el 22.IX.1610», fecha que, de no contener algún error, nos obliga- ría a cuestionar la establecida para la muerte del maestre de campo Luis del Villar, a quien el citado Juan de Aranda sucedió en la castellanía de Gante. Dos años después (2.X.1612), pasó a la compañía de Juan de Vargas, del tercio de Iñigo de Borja, de la cual sería nombrado alférez en febrero de 1613, obteniendo una compañía dos años después en el tercio de Simão Antunes. Aunque no se cite en las apresuradas notas que tomé en su dia, debió mediar el preceptivo «suplimiento de servicios», ya que se precisaban 9 años para alcanzar la graduación de capitán, cuando él no había llegado a cumplir todavía cinco. Sirvió dicho empleo en el frustrado asedio de Bergues-op- Zoom (1622) y en el de Breda (1624.25), a las órdenes del maestre de campo Diogo Luiz de Oliveira, portugués como Antunes, y sucesor de éste en el Tercio Viejo de In- fantería española (T.I.E. no. 1) de los estados de Flandes. En setiembre de 1626 se le concedió una compañía de caballos lanzas con la que asisitió al socorro de Brujas (1631), a la defensa del Brabante (1635) y a desalojar a los franceses del los pasos del rio Sambre (1636); como también, el mismo año, en las tomas de la Capelle (2-8 de julio) y de Châtelet (22-25 de julio), en territorio francés. A raíz de la última conquis- ta, fue nombrado gobernador de la plaza, donde quedó al mando de una guarnición formada por 8 compañías: la suya de caballos, 4 de infantería valona y 3 alemanas. El 13 de agosto de 1638, un poderoso cuerpo de ejército francés al mando del tenien- te general François du Hallier, después conde de L’Hôpital y mariscal de Francia, se presentó ante la plaza con intención de recobrarla. Lo consiguieron al tercer asalto (8 de setiembre), a costa de numerosas pérdidas humanas y de reputación, como re- cordaría el alférez-cronista Lorenzo de Cevallos: «Esta fué una plaza de las que mejor se han disputado jamás, porque siendo un puño de tierra se defendió 26 días, haciéndole grandísimo daño al enemigo; y despues de haber resistido dos asaltos, al tercero los alemanes echaron las armas en tierra, con que entraron los franceses y degollaron a casi todos los españoles y valones que ha - bía dentro… Llevaron preso a D. Gabriel de Latorre, y le tienen en la Bastilla hasta ahora…Los franceses quedaron avergonzados con este suceso, pues habiendo toma- do el Príncipe Tomás a Châtelet el año de 1636 en tres dias, y no perdiendo más que cuatro hombres, ellos estuvieron 26 días y perdieron más de tres mil». El Príncipe Tomás de Saboya no pudo auxiliar a los sitiados porque, siguiendo órde - nes del Cardenal Infante, debió acudir al socorro de Gueldres (Geldern). Abandona- do a sus propias fuerzas, Gabriel de la Torre protagonizó sobre aquel lugar, tan repe- tidamente tomado y reconquistado (1557, 1595, 1636, 1638, 1650, 1655 y 1676), el e- pisodio de su más numantina y prolongada defensa. Sucumbió finalmente, como ni él mismo podía ignorar que ocurriera, pero desorganizó al pujante ejército francés — que habia sitiado en vano St. Omer y venía de conquistar Renty— y le obligó a tomar reposo en Picardía, aflojando su presión sobre la provincia de Artesia (Artois). Según Trim (2003), de la Torre no fue embastillado, sino que recibió un trato espléndido, siendo alojado en Paris en una mansión aristocrática. Fue liberado en 1640, pero ba- jo la condición de obligarse a regresar si el coste de su manutención, que montaba 4.000 florines, no era pagado por el Rey. Citando fuentes de los Archivos Generales del Reino (S.E.G., leg. 2226), tales deudas fueron satisfechas con cargo al presupues- to del ejército (4.V.1640). En todo caso, su reincorporación fue anterior, dado que el 19 de abril del mismo año era promovido al empleo de maestre de campo del tercio de infantería española que tenía Jerónimo de Aragón Tagliavia, hijo del II duque de Terranova (T.I.E. no.43), que recibió el mando de otro. En enero de 1641, fue recom- pensado con la importante castellanía de Lier o Lierre, que los españoles llamaban Lira o Liera. Sin embargo, la bibliografía genealógica belga ha venido reiteradamente confundiendo este gobierno con el de Juliers o Jülich, capital de un antiguo ducado soberano del Imperio 1609, luego incorporado a la casa de Neuburg, a raíz de la in- tervención española en la sucesión ducal de Kleve y Jülich (1614-21), saldada con la conquista de la plaza por las tropas de Ambrosio Spinola (3.II.1621). Conservó dicho puesto hasta que el 18.II.1663 hizo entrega del mismo a Cristóbal de Berrio y Barrionuevo, partiendo enseguida a tomar posesión del gobierno de Cam - brai, su castellanía y la capitanía general del Cambresado, que fungió hasta su muer- te, en febrero-marzo de 1667, tras haber testado en dicha ciudad el 23.X.1666, ante Nicolás Pierrison. Habia casado con doña Inés de Valdés, en la que procreó a: 1º.—Gaspar de la Torre, que sucedió en el señorio de Villamar. Siguió la carrera mili- tar y, tras servir en Flandes hasta finales del siglo, desempeñó la castellania de Gae - ta, en Nápoles, donde falleció siendo brigadier de los RR.EE. Contrajo matrimonio con Maria Teresa Pardo, hija de Francisco Sánchez-Garrido Pardo (1598-1679) y de Emerenciana Pardo de Peralta (1615-1655). 2º.—Luis Ignacio de la Torre, también militar, que heredó el señorío de Bethléem. 3º.—Gabriel de la Torre, religioso, que fue capellán de la capilla real y canónigo de St. Géry, en Cambrai. 4º.—Maria Francisca de la Torre (†17.V.1719), que casó con Jacques-Ph. du Bosch, barón de Meer y señor de Overham. A la viuda se le reconocieron los sueldos vencidos y no devengados del marido el 19. IX.1667, ordenándose su liquidación «hasta quedar extinguido el alcance de lo debi- do» mediante dos pagos anuales con cargo a la tesorería militar. La deuda no había sido aun satisfecha en 1679, cuando hubo de quejarse al rey por el retraso de los pa- gos acordados. Por ello, el 14.XII de dicho año se ordenaba al marqués de Castel-Ro- drigo «que se incluyesen dos pagas a la suplicante por pada pagamento a la Infante - ría española».(AHN, E, Lb273). © JUAN L. SÁNCHEZ. |
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| Catedral de Burgos, ciudad donde vió la luz Gabriel de la Torre y donde tenía pre- visto su inhumación. Sin embargo, aun- que fué el primer patrón de la capilla de la Anunciación de Nuestra Señora, su sepul- cro no se halla en ella. |
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| Châtelet, cerca de las fuentes del Escalda, fue fortificada por Francisco I tan pronto como Carlos V concluyó la ciudadela de Cambrai. Aunque inspirado en una pin- tura de Rodrigo de Holanda, que se pre- serva, el fresco que Fabrizio Castello pintó para la Sala de Batallas del Escorial la re- presenta más cuadrada y privada de un caballero (baluarte) adicional que ta tenía en 1557, cuando la primera conquista es- pañola, Los franceses mejoraron nota- blemente sus defensas, como acredita el plano de Andrés Dávila y Heredia en la B.N., así como el lienzo de H. Lecomte en Versalles, pese a lo cual los españoles volvieron a conquistarla en 1650 y 1676. |
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| La ciudadela de Jülich (Juliers) en la pin- tura que J. Leonardo ejecutó para el salón de Reinos. Incomprensiblemente, todos los genealogistas consultados que citan a Gabriel de la Torre (Louis Jadin, Fortuné Koller y alguno más), le hacen gobernador de esta plaza, que no pertenecía al rey de España, cuando lo fue de Lier (Lierre), hecho sobradamente documentado. |
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| Retrato de Gaspar de la Torre y Valdés, señor de Villamar, primogénito de Gabriel, pintado poco des- pués de contraer matrimonio en Gante (1672) con Maria Teresa Pardo de Peralta. Era a la sazón capi- tán de caballos corazas del Tercio de caballería del MdC Diego de Rada y aparece mostrándonos su celada, que sujeta con ambas manos. Murió en 1712 habiendo abrazado previamente la causa impe- rial, hecho que me hace dudar sobre la afirmación de los genealogistas belgas de que el señorió de Bethléem hubiera recaído sobre su hermano segudogénito. (Col. particular). |
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