CLAUDE DE RYE (1576-1648), CABALLERO DE SANTIAGO (1607),
CAPITAN DE INFª BORGOÑONA (1598), MDC INFª IDEM (1602),
GOBERNADOR DE BREDA (1625), CAPITAN GENERAL DE LA AR-
TILLERIA (1631), CAPITAN GENERAL DEL NAMURADO (1645).

Fue el segundo hijo varón de Philibert de Rye (1540-1597), conde de Varax  y de
La Roche-St. Hippolyte, barón de Balançon y de Romange, señor de Vuillefans,
que murió peleando por el rey de España en la batalla de Tornhout (24-I-1597), y
de su esposa Claudine de Tournon-Roussillon, señora de Vassoulieu. Su herma-
no mayor, Christophe (1570-1636), conde de Varax, fue caballero de la Orden de
Toisón y marqués de Varambon al suceder a su tío Marc de Rye, también caballe-
ro del Toisón.

Comenzó a servir en el regimiento borgoñón de su hermano Christophe, donde
consta que ya era capitán en 1598. Con él tomó parte en el asedio de Ostende
(1601-1604), donde perdió una pierna. Fue el 26 de julio de 1601, en el ataque a la
llamada «maison Rouge», una de las fortificaciones exteriores de la plaza, que fi-
nalmente se conquistó, llamándose desde entonces «Fuerte de Santa Ana» en ho-
nor a la madre de la Virgen, patrona del dia. A Claude tuvieron que ponerle una
pierna de madera, pero aquello no menguó su arrojo. Otro dia, durante el mismo
asedio, aunque ya casi al final del mismo, un cañonazo se llevó por delante aquella
prótesis y cuando le advirtieron que se exponía demasiado respondió friamente
que aún guardaba en su carroza otra "pata de palo" de reserva.

Para entonces, el regimiento borgoñón que había levantado en 1581 su tío Marc de
Rye había sido reconvertido en tercio de infantería; es decir, se había adaptado a la
organización de las tropas españolas. Justamente el mismo dia que se operó el
cambio (24-VII-1602), Claude sucedió a su hermano como maestre de campo del
mismo, ya que Christophe pasaba a servir al Archiduque como gentilhombre de su
cámara. El relevo se había producido debido a la resistencia del segundo a recon-
vertirse en maestre de campo, pues los coroneles  gozaban de mayores prerroga -
ti-vas; pero eso no le importó a Claude, que  sería el jefe de la unidad durante los
próximos 23 años, aunque no consecutivamente. En efecto, a raíz de la segunda
de las heridas referidas hubo de abandonar temporalmente el servicio (1604-07),
sucediéndole entretanto el sargento mayor Aranda. En los momentos más difíciles
de su convalecencia, el Archiduque Alberto pidió al rey que le concediera
«una de
las tres órdenes por haber perdido una pierna al servicio de VM»
(Marimont,
28-IV-1606), dándole Felipe III el hábito de Santiago.

Tras la firma de la Tregua de los Doce años (1609), el Ejército de Flandes sufrió
importantes recortes, tanto aquel año como en 1613, pero el tercio borgoñón, aun-
que reducido a 8 compañías, permaneció en activo. En 1620 fue completado de
nuevo hasta 15 compañías para la invasión y conquista del Palatinado, donde se
distinguió en la defensa de la villa y castillo de Alzey (14-XI-1620), residencia del
depuesto conde palatino del Rhin Federico V, el llamado «rey de Invierno». El ter-
cio de Balançon guarnecía la plaza cuando intentó recuperarla el enemigo, pero
sus hombres lograron rechazar todos los ataques hasta que fueron socorridos por
el conde Hendrik van den Berg, general de la Caballeria del Ejército del Palatina-
do. Mas adelante, asistió también a la victoriosa batalla de Fleurus (29.VIII 1622),
al inmediato, aunque breve asedio de Berg-Op-Zoom, una de las pocas plazas que
logró resistir a Spinola, y al más prolongado de Breda (1624-25),

En éste último el barón de Balançon estuvo al mando del cuartel de Teteringen,
justamente por donde atravesó la guarnición capitulada el dia de la evacuación de
la plaza (jueves, 5 de junio de 1625), en marcha hacia Gertruidenberg, 4 dias des-
pués de ajustada la rendición y 3 después de firmada. De ahí que le retratara Ve -
lázquez en su inmortal composición sobre la rendición de la plaza, aunque quizá
no fuese esa la única razón. Claude se había distinguido tanto durante el asedio
que el Archiduque le nombró su gobernador el jesuíta Herman Hugo en su
Obsi-
dio Bredana
(1626) saludó el acierto de su designación añadiendo «que su virtud,
modestia y vigilancia eran tan reconocidas, por encima de toda envidia, que no
habia nadie, de la nación que fuera, que no admitiera sin repugnacia que  dicho
cargo le era debido merecidamente».

Claude mantuvo el mando de su tercio, que pasó a engrosar la guarnición de Bre-
da, hasta el año 1631, en que fue designado Capitán general y Gran Maestre de la
Artillería del Ejército, en sustitución del Conde Hendrik van den Berg, promovido
al empleo de general de la Caballeria. En Flandes, aunque no siempre en Italia, el  
nuevo cargo era incompatible con el mando de su tercio y tuvo que renunciar a él,
aunque le sucedió en el empleo su  sobrino  François de Rye de La Palud (1600-
1640), marqués de Varambon, hijo de su hermano Christophe, cuya muerte pre-
matura en combate pondría fin a la larga permanencia de la familia Rye al mando
del Tercio Viejo de Borgoña, cinco de cuyos miembros se habían sucedido en su
mando entre 1581 y 1640. Claude ejerció la jefatura suprema de la Artillería del
Ejército de Flandes hasta 1638, en que pasó a servir en el Consejo Colateral de
aquel Estado, en Bruselas. Tenía entonces 62 años y los achaques, junto a falta de
una pierna, limitaban sobremanera su movilidad para continuar sirviendo en cam-
paña. No obstante, en 1645, fue designado para el importante gobierno de Namur,
que aparejaba la capitanía general del Namurado [Namurois], vacante por la pro-
moción del conde de Isenburg. En el impresionante castillo de Namur, encarama-
do sobre una colina a cuyo pie desagua el Sambre en el Mosa, residió los últimos
tres años de su vida y allí murió
«en olor de santidad», como reseñó Montplein -
champ en su
Historia del Archiduque Alberto (1693).

                                                                                 © JUAN L. SÁNCHEZ.
El castillo de Bouligneux, construído en el si-
glo XIII por la familia saboyana de La Palud,
señores del lugar y de los vecinos Varambon
y Varax. Jean de la Palud (†1544), III conde de
Varax, casó con Claudine de Rye, que heredó
el castillo (1570) a la muerte de sus hijas.
Juan Antonio Gaya Nuño conjeturaba en
1969 que el barón de Balançon podía ser la fi
-
gura que Velázquez captó inmediatamente
detrás de Spinola en «Las lanzas» porque «ha
sido herido durante la campaña en una pierna

y de aquí que se apoye en un bastón». El ar-
gumento es de Carl Justi, estudioso decimo-
nónico, no compartido por Allende Salazar o
Sánchez Cantón, que apostaron por
Johann
v. Nassau-Siegen.
Gaya no tenía mucha idea
de quien hablaba, pues le llama Alberto de
Arenberg (que era príncipe de Barbençon),
le titula jefe de la caballería y además le repu
-
ta de anciano; pero, sin embargo,  acertó. Sin
duda, el maestro sevillano quiso retratar a
Claude  —de quien desconozco otros posibles
retratos—  porque se preocupó de pintar so
-
bre la capa su escudo de armas, sobrepuesto
a la cruz roja de Santiago. Además, sabemos
por Céspedes y Meneses que Spinola «aten
-
dió a Justino de Nassau en el cuartel de Ba-
lançon, acompañado por el duque de Neeo-
burg y los nobles de su campo», por lo que
está corroborada su presencia histórica en la
despedida a la guarnición saliente. Claude
tenía entonces 49 años, aunque quizá la bar
-
ba y la calvicie, ya que no las arrugas, le
confieran una apar
iencia de mayor edad;
pero también es posible que el modelo de
Velázquez, que pintó el cuadro casi diez años
después, fuera más reciente.
El escudo de Armas de Claude de Rye, barón de Balançon, según el «"CATALOGUE DES NOMS,
SURNOMS ET TILTRES (sic) DES GRANDS MAISTRES ET CAPITAINES GENERAUX DE L'ARTI -  
LLERIE DES ARMÉES DES PAYS BAS, Selon leur ordre depuis l'an 1412 jusqu'à  celuy de 1682
avec le Blason  de leurs Armoiries. Recueillis par MessIre Pierre Albert de Launay, Chevalier,
Lieutenant général de l'Artillerie des dites armées et Gouverneur de celle de Bruxelles, de son
Fort et de ses dependances". (Madrid, B.N., Ms.3313, 35 ff., 315 x 200 mm).
DERECHA: Vista de la ciudad y castillo de Namur, ca, 1578, por Hogenberg.
DERECHA: Una pieza de cañón fundida en Valenciennes por Jacques
Perdrix a principios de 1638, cuando todavía Claude de Rye era Capitán
general de la Artillería de los Paises Bajos. Su escudo de armas, su nombre
y su título aparecen grabados sobre el tubo, en sentido perpendicular al
del ánima (Cortesía de Christian Boulhaut)


CLAUDE DE RYE DE LA PALUD, BARÓN DE BALANÇON.
(ºCastillo de Bouligneux, Bresse, ca. 1576 — Namur, 24-III-1648).