FRANCISCO PEDRO DE AYALA Y VELASCO, II CONDE DE COLMENAR
DE OREJA (1653-1662) Y VIII DE FUENSALIDA, SEÑOR DE VILLERIAS,
LILLO, HUECAS, HUMANES Y GUADAMUR, GDE (1662-1667), CAPITÁN
DE CABALLOS (1656-59), MAESTRE DE CAMPO (1659-61), CAPITÁN DE
LAS GUARDAS VIEJAS DE CASTILLA (1662-67).

Hijo primogenito de Bernardino de Velasco Rojas y Ayala, I conde de Colmenar de
Oreja (1625-1653), VII conde de Fuensalida (1650-1662) y de su primera esposa, Isa-
bel de Velasco y Benavides, hija del marqués de Frómista, con quien casó en el Palacio
Real el 11 de noviembre de 1633. Fue conocido como Francisco de Velasco hasta que
sucedió en el condado de Fuensalida, momento en que cambió sus apellidos.

Sabemos que comenzó a servir en 1650, porque desde aquel mismo año ordenó Felipe
IV que, mientras lo hiciera “en guerra viva”, se eximiera al condado de Colmenar del
pago de lanzas por sus rentas. Dicho título fue creado para su padre en 1625, pero al
heredar éste de su tio el condado de Fuensalida, solicitó del rey permiso para transfe-
rirlo a su primogénito, lo que obtuvo en 1653. Ahora bien, Francisco no pudo nacer,
como pronto, antes del otoño de 1634, ¿qué puesto pudo haber servido en “guerra
viva” con apenas 15 años de edad y apenas ceñido el estoque?

Lo mas probable es que sirviera en la compañía de las Guardas Viejas de Castilla de su
padre, que andando el tiempo heredaría. En cambio, la patente de su concesión, expe-
dida el 10 de octubre de 1662, hace breve enumeración de sus méritos y señala que
sirvió en Milán y Flandes desde 1653 a 1661. En Milán lo hizo desde 1653 hasta 1656,
a las órdenes de su tío materno, el marqués de Caracena, a quien acompañaría des -
pués a Flandes junto a D. Juan de Austria, nuevo gobernador de aquellos Estados,
que apenas recién llegado, y por patente de 18 de mayo de 1656, le designó como capi-
tán de la compañía de arcabuceros a caballo de su guardia. Sabemos que sucedió en
dicha compañía a Jerónimo de Noronha, conde de Castelo Mendo, futuro capitán ge-
neral de Ceuta, y que la retuvo hasta diciembre de 1659, en que le sucedió D. Gonzalo
de la Guerra. Francisco había sido promovido al empleo de Maestre de campo y pasó a
mandar el tercio que tuvo Diego de Goñi y Peralta, el más antiguo de la infantería es -
pañola de Flandes y el único que sobrevivía de cuando llegó a los Estados con el du -
que de Alba. Pero lo mandó apenas 15 meses porque quería servir en “guerra viva” y
en Flandes ya no la había; por eso, su tío le concedió licencia para irse a España en
abril de 1661.

En España halló a su padre enfermo y hubo de atender a la sucesión de su casa y to -
mar estado antes de regresar al ejército. Fallecido el padre (12.I.1662) y casado con do-
ña Juana de Silva, hija del marqués de Almenara, volvió a servir a las órdenes de Juan
de Austria en Portugal, en la desastrosa batalla de Ameixial (8.VI.1663), cerca de Es -
tremoz, que tornaría efímera la precedente conquista de Évora. También lo hizo a las
órdenes de su tio, el marqués de Caracena, que no mejoró la suerte de D. Juan y fue
derrotado en Montes Claros (17.VI.1665), entre Villa Viçosa y Estremoz. Herido en es-
ta batalla, se retiró a su casa pero no logró sanar. No tuvo posteridad en su esposa y le
sucedió en sus títulos y estados su hermano Antonio de Velasco Ayala y Cárdenas, IX
conde de Fuensalida y III de Colmenar, que el 11.X.1667 comunicaba a la Cámara de
Castilla la muerte de su hermano y haberle sucedido en su Casa.

                                                                                       © JUAN L. SÁNCHEZ.
Francisco de Velasco, II Conde de
Colmenar de Oreja, retratado en Flandes
como capitán de caballos arcabuceros
de la Guardia del Gobernador.
Retrato de Francisco de Velasco,
realizado en Flandes por Charles
Wautier en 1660, siendo ya maestre
de campo de infantería española
(grabado de Cornelis Meijssens)  


FRANCISCO PEDRO DE AYALA Y VELASCO, II  CONDE DE
COLMENAR, VIII DE FUENSALIDA
 (Colmenar, ca. 1634-35 — Toledo, 1667)