GASPAR DE VALDÉS Y ALCARAZ (1561-1639), BARÓN DE HERDER -
SEM (1620), CABº DE SANTIAGO (1609); PAJE DE CAPGRAL (1570);  
SOLDADO INFª (1579), CAP. INFª ESPAÑOLA (1598), MDC Y ALCAI-
DE MELILLA (1610), ALCAIDE DE LARACHE (1610-1614), CASTELLA-
NO DE GANTE (1615-1639).

Hijo del capitán Gaspar de Valdés y de Inés Alvarez, naturales ambos de la Alham -
bra de Granada, cuyos padres respectivos, Luis de Valdés y Alonso de Alcaraz, abue-
los de Gaspar, fueron también capitanes de su guarnición. Constituye la fuente pri-
mordial para su genealogía y primera etapa vital su expediente para el ingreso en la
Orden de Santiago, aprobado en Madrid, el 28 de setiembre de 1609. Entre los tes-
tigos que depusieron en la Alhambra, el 22 de agosto de 1609, descuella el testimo-
nio de Gaspar de León y Biedma, natural de ella, a la sazón veedor y contador de la
guarnición, así como alcaide de la “Casa Real nueva” (Palacio de Carlos V). Afirma
que Gaspar, al que conocía de «
vista, trato y conversación, tiene más de 46 años»,
lo que nos habría permitido datar su nacimiento de no conocerlo más precisamente
por su enterramiento, al que nos referiremos más adelante.

Por otras deposiciones sabemos que su padre enviudó, que fue paje del marqués de
Mondéjar, capitán general del Reino, «
en cuya casa se crió» (el alcázar alhambrino)
y que, muerto también el padre, renunció a proseguir la tradición familiar de servir
entre los muros de aquella guarnición,aunque quiso el destino que hubiera de ence-
rrarse en los de otras.Algunos testigos, como el caballero jacobeo Alonso de Venegas
y Granada, alcaide del Generalife, aseveraban que
«hace mucho tiempo que no le ha
visto»
, aunque solo uno de los interrogados aportaba alguna noticia sobre su actual
paradero (1609), afirmando que «
habia entendido que andaba en las galeras». Vegi-
ano afirma que llegó a ser «
vice-amiral des galères du roi d'Espagne», sin precisar
en qué escuadra, que suponemos sería la de España aunque no me ha sido posible
verificarlo. De todas formas, primero sirvió en la Alhambra granadina, comenzando
de soldado, y después en Flandes donde sabemos, merced a
Carlos Coloma, que ca-
yó herido durante al asalto a La Capelle (8.V.1594). Tras la conquista de Rheinberg
(14.X.1598) obtuvo una compañía de arcabuceros en el tercio del mismo
Coloma,
que mandó en el frustrado asedio de Bommel (12.V – 3.VI.1599); no cabe plantearse
un problema de homonimia pues afirma el autor que su subordinado fue luego cas-
tellano de Gante. Lo que viene a complicar nuestra reconstrucción biográfica es la a-
firmación de García Figueras, en su documentado estudio, de que había sido alcaide
de Melilla, con título de maestre de campo, antes de 1610.

Aquel año el marqués de la Hinojosa debía hacerse cargo de la plaza de Larache, cu-
ya entrega se había pactado con el rey de Fez. No obstante, y como ya sucediera en
1608, la expedición hubo de retornar a Tarifa si haber logrado su objetivo. Gaspar
de Valdés entró disfrazado en la plaza y «
advirtiéndole de que no habia novedad al-
guna
» (Diaz Plaja, 1956), el marqués volvió a zarpar de Gibraltar, el 18 de noviem -
bre, logrando su sumisión dos dias después. Aunque estaba previsto dejar allí a un
genovés por gobernador, debido a las buenas relaciones comerciales que mantenían
con los naturales, finalmente el Consejo de Estado, en sesión de 17 de noviembre —
antes de la entrega de la plaza— habia resuelto confiar su mando a «
un militar capa-
citado, valiente y con experiencia de estos menesteres
» (G. Figueras, pg. 89, nota
13). En la terna de candidatos elevada al rey se esbozaría, como era habitual, un bre-
ve perfil de los propuestos, donde debe constar ese empleo de alcaide melillense
que cuesta encajar porque no lo reconocen Enrique de Arqués (1966), ni sus epígo-
nos Carlo Zaghi (1973), John Stewart (1989) o García Hernán (2002). Como sabe-
mos que Pedro de Heredia fungió dicha alcaidía hasta 1611, sólo cabe pensar que la
desempeñara muy brevemente (sabemos que Heredia estaba en Melilla el 29.IX de
1609) y en interinidad.

El marqués de la Hinojosa abandonó Larache el 30 de noviembre, dejando en ella
por gobernador a Valdés con una guarnición de 700 infantes y 70 caballos. En los
cuatro años que duró su mandanto hubo de atender primordialmente a la fortifica -
ción del lugar, para lo cual contó con los ingenieros Juan de Medici y Bautista Anto-
nelli, que trazaría allí los últimos planos y baluartes de su dilatada carrera. El 3 de
noviembre de 1614, tras entregar el mando a Pedro Rodríguez de Santisteban, futu-
ro marqués de Cropani, regresó a la Corte, donde el 4 de febrero del año siguiente
fue nombrado consejero del Supremo de Guerra de España y castellano de Gante,
empleos que fungiría hasta su muerte. Sobre ésta, escribió Cevallos:
«el maestro de
campo Gaspar de Valdés, castellano de Gante, murió de enfermedad; no era peque-
ña tener cerca de cien años»
; sin embargo, su monumento funerario en la iglesia de
Saint Machaire de Gante, que aun pudo visitar Hellin, aclaraba que vivió 78 años.
Con casi 25 años de gobierno en Gante, fue el castellano de mayor permanencia en
su cargo de todos los que sirvieron al rey de España en Flandes, por lo que compen-
diar tan dilatada etapa desbordaría las pretensiones del presente artículo.

En los Países Bajos adquirió el señorío de Herdesem, en el país de Aalst y provincia
de Flandes, no lejos de Gante, que fue erigido en baronía a su favor el año 1620. Ca-
só allí con Maria de Aranda y Sandelín, que le dio ocho hijos: de los cuatro varones,
tres sirvieron en el ejército, incluído el primogénito Luis, que continuó y engrande-
ció su casa; los otros murieron en combate: Gaspar en Flandes, en 1650, y Alberto
en el socorro de Lérida, en1644. Rodrigo, el cuarto, fue eclesiástico en Gante.

                                                                                         © JUAN L. SÁNCHEZ.
La Alhambra, en Granada, donde vino al
mundo Gaspar de Valdés y
adonde también
habian nacido sus progenitores.
Tras el castillo, un edificio renacentista que
formó parte habitual de la infancia de Gaspar,
el hoy llamado Palacio de Carlos V y cuyo al
-
caide lo lamaba en 1609 «Casa Real Nueva».
El escudo de armas de Gaspar de Valdés,
hoy asimilado por la localidad de Her
-
dersem (Bégica), que el Archiduque
Alberto le concedió en baronía.
La iglesia de Herdersem, donde están
inhumados algunos descendientes de
Gaspar de Valdes, cuya familia perma-
neció en Flandes incluso con posteriori-
dad a su evacuación por las tropas espa-
ñolas. Sin embargo, algunos regresarían a
España para servir en la Guardia valona.
GASPAR DE VALDÉS Y ALCARAZ, BARÓN DE HERDERSEM,
CABº DE SANTIAGO.
La Alhambra, Granada, 1561 — Gante, 11.XII.1639.