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| TOMAS DE SABOYA (1596 - 1656), I PRINCIPE DE CARIGNANO (1620), MARQUÉS DE SALUSSOLA (1627), CONDE CONSORTE DE SOISSONS (1641). GOBERNADOR DE LAS ARMAS DEL EJÉRCITO DE FLANDES (1635-39), LUEGO GENERAL EN JEFE AL SERVICIO DE FRANCIA EN EL PIAMONTE. Fue el 5º hijo del duque Carlo-Emanuele I de Saboya (1562-1630) y de Catalina Micaela de Austria (1567-1597), Infanta de España, hija de Felipe II. Casó en Paris (1625) con Catalina de Borbón (1606-1692), que sucedería a su hermano como du- quesa de Soissons (1641), subrayando la alianza entre la casa de Saboya y la de Francia, inciada por su hermano, el duque Carlo-Emmanuele II. No obstante, se dejó seducir por Olivares, que le atrajo a la causa española junto a su hermana Mar- garita, que sería la última virreina española de Portugal (1635-1640), y pasó a servir a los Paises Bajos antes de la llegada del Cardenal Infante. Sabemos que estaba en Bruselas en abril de 1634, cuando encargó a Van Dyck su famoso retrato ecuestre, concluído en diciembre. Para entonces, su primo D. Fernando le había nombrado gobernador de las Armas de los Paises bajos, mandando en esa condición el cuerpo de ejército que fue derrotado por los franceses en Les Avins (20.V. 1635), donde es- túpidamente presentó batatalla a un enemigo cinco veces más numeroso. Tommaso arriesgó la batalla cuyo final mas predictible empeñara nunca ningún ge- neral, pero él no era sino un cortesano, nieto y primo de los reyes de España. Lon- chay nos dejó de él la siguiente etopeya: «Capitán mediocre, cargado de deudas, tan alocado como su amigo Carlos de Lore- na, pero al que el infante empleba debido a su orígen pues era primo hermano de Felipe IV por su madre, Catalina de Austria, hija de Felipe III» Tras la muerte del duque Vittorio Emanuele, su hermano (7-X-1638), regresó a Tu- rin con la esperanza de conseguir la regencia, apoyado por su otro hermano, el car- denal Mauricio, contra su cuñada, "Madama Royale", hija de Luis XIII. Se abrió asi una guerra civil entre ambos partidarios, apoyados respectivamente por Francia y España. Pese a tomar Turín (1639) y obligar a los franceses a una tregua, acabó dis- tanciándose del marqués de Leganés, gobernador del Milanesado, y de la causa es - pañola, pasándose al bando francés a finales de 1641. Desde entonces luchó contra España el resto de su vida, con la misma temeridad e inoperancia que había mostrado siempre. En 1655 mandó el ejército coaligado fran- co-saboyano-modenés que puso sitio a Pavía, deshecho ante los muros de la plaza tras el asalto frustrado que ordenó a la desesperada el 13 de setiembre (ampliar de- talles). Enfermo del «mal de orina», su penosa retirada agravó su estado, fallecien- do en Turín. © JUAN L. SANCHEZ |
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| El retrato ecuestre que Van Dyck pintó para el príncipe Tommaso de Saboya pasa por ser una de las mejores obras del artis- ta, que le pintó también de medio cuerpo. Ambas pinturas se entregaron el 3 de enero de 1635, conservándose aun el recibo de su pago. |
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| El segundo de los encargos que el príncipe Tommaso hizo a Van Dyck es más conocido por el grabado de Paul Pontius. Pe- se al aire marcial, el retratado no fue sino un general mediocre, inconstante en sus lealtades y pagado de vanidad. De ella da muestra su riquísima iconografía, de la que ofrecemos una amplia muestra en diferentes páginas de éste sitio. |
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