CABALLERO DE SAN JUAN Y GRAN PRIOR DE CASTILLA EN SU OR-
DEN. CAPITAN DE CABALLOS LANZAS (1546), MAESTRE DE CAMPO
(1557), GENERAL DE LA CABALLERÍA (1567), VIRREY DE CATALUÑA
(1571-1580), CONSEJERO DE ESTADO Y GUERRA (1583-1591).

Fue el primer hijo de Fernando Alvarez de Toledo (1507-1582), III duque de Alba,
aunque lo tuvo fuera de matrimonio con una molinera de La Aldehuela (Ávila), lu-
gar vecino a Piedrahita, antes de suceder a su padre en los títulos y estados de la ca-
sa de Alba y antes también de que contrajera matrimonio. Su juventud fue trazada
por Lope de Vega en su comedia «
Más mal hay en la Aldegüela de lo que suena»,
también conocida como «el Prior de Castilla». Probablemente fuera reconocido por
su padre en 1541, ya que el 26 de mayo de dicho año se aprobaron sus pruebas de
ingreso en la Orden de San Juan de Jerusalén, donde Felipe II le concedería el Gran
Priorato de Castilla, con sede en Consuegra, a su regreso de Italia (1558).

Comenzó a servir de capitán de caballos lanzas en la guerra contra la Liga Esmalcal-
da (1546-47), hallándose en la sumisión de Ingolstadt, Ulm y Augsburg (Augusta),
asi como en la batalla de Mühlberg (24.IV.1547). Posteriormente levó un tercio de
infanteria española que condujo a Italia (setiembre de 1557), sirviendo con él en la
expulsión de Nápoles del ejército del duque de Guise, que hubo de levantar el ase -  
dio de Civitella del Tronto, y en la invasión de los Estados pontificios hasta lograr la
sumisión de Paulo IV, aliado de Francia (1558), momento en que regresó a España
para hacerse cargo del Priorato de San Juan. El tercio que levantó sería incorporado
en el Tercio de Nápoles tras su vuelta a España.

En 1567 acompañó a su padre a Flandes como general de la caballería del Ejército
que llevó desde Italia, puesto que sirvió efectivamente hasta 1569, aunque no se le
nombró sucesor hasta 1571, una vez nombrado virrey de Cataluña. En efecto, el 22
de octubre de 1569 embarcó en Vlissingen, en la armada a cargo del almirante con-
de de Boussu, dando escolta a la archiduquesa Ana de Austria, que pasaba a España
para casar con Felipe II. Tras la boda, el rey le designó virrey de Cataluña, empleo
que fungió desde 1571 hasta 1580, destacando por su enérgica lucha contra el ban -
dolerismo y por la construcción del canal del Segre a la plana de Urgell.

En 1580 su padre volvió a llamarle para la invasión de Portugal, en esta ocasión co-
mo su lugarteniente, mandando la caballería en la batalla de Alcántara (25 de agos-
to de 1580). Tras la muerte de aquel (1582), Felipe II le llamó a su Consejo de Es -
tado, en la Corte, donde residiría el resto de sus días.

Angel Salcedo Ruiz publicó una monografía del personaje en 1905, aunque confun-
dió algunos aspectos biográficos con otro
Fernando de Toledo, al que algunos coe-
táneos llamaban «el Tio», por creer que lo era del duque, parentesco que no me ha  
sido posible verificar. En cambio, no cabe duda de que mandó algunos años el ter-
cio de Lombardía del Ejército de Flandes, o Tercio Viejo de la infantería española
de aquellos estados.

                                                                                          © JUAN L. SÁNCHEZ.
Fernando de Toledo, retratado cuando tenía
20 años por Cristophoro Passini en uno de los
murales sobre la campaña de Mühlberg,  en el
palacio ducal de Alba de Tormes. Se dice que
fue retratado también por Antonio Moro en
1567, lienzo que al parecer conserva el Kuns
-
thistorischen Museum de Viena, del cual no
he hallado razón.
Otro retrato del prior grabado por Hogen-
berg. En la cartela que lo cirunda, leemos:
Albani Ducis filius Dn. Hernandus, magnus
Prior Hispaniae. (Fon Hernando, hijo del
duque de Alba, Gran Prior de España)
FREY FERNANDO DE TOLEDO, GRAN PRIOR DE CASTILLA.
(Aldehuela, Avila, 1527 — Madrid, 1591).