BERNARDINO DE REBOLLEDO (1597-1676), CABº DE SANTIAGO
(1628), CONDE DEL SACRO ROMANO IMPERIO (5.IX.1638); SOLDA -
DO INFª ESP (1612), CAP INFª ESP (1624) Y DE CABALLOS LANZAS
(1631), TENIENTE DE MDCGRAL (1635), MAESTRE DE CAMPO (1641),
GOBERNADOR DEL PALATINADO INFERIOR (1641-46), EMBAJADOR
EN DINAMARCA (1647-1661), CONSEJERO DE ESTADO (1662-1676).

Comenzó su carrera militar muy jóven, marchando a Italia con 14 años para servir
en el Tercio de Nápoles. En la Guerra de Saboya era ya alférez, distinguiéndose en
la toma de Asti (1615), aunque no ascendería a capitán hasta 1625, en el tercio que
se embarcó en Nápoles para la defensa de Génova, hallándose en la toma de Arben-
ga, Oneglia, Porto-Maurizio y el castillo de Ventimiglia. Reformado en 1626, pasó a
Lombardía,  donde fue de nuevo capitán en el Tercio de Lombardía (
TIE no.3, Ita-
lia), donde servía cuando se le concedió el hábito jacobeo (febrero de 1628). Herido
de gravedad en el segundo asedio de Casale Monferrato (1629), hubo de regresar a
España para curarse y, una vez restablecido, pasó a los estados de Flandes. donde
recibió una compañía de caballos lanzas (1631).  El Cardenal Infante le recibió de
gentilhombre de su cámara, dándole el grado de teniente de maestre de campo ge-
neral, que tenía cuando  
Vincart y Cevallos le citan a menudo. También el hermano
de Felipe IV le confiaría algunas misiones diplomáticas en Alemania, mereciendo
del Emperador Fernando III el nombramiento de conde del Sacro Romano Imperio
por diploma expedido en Praga el  el 5 de septiembre de 1638.

En enero de 1641, tras la promoción de
Gabriel de La Torre, héroe de la defensa de
Châtelet, recibió el tercio de infanteria española que aquel tenía, aunque apenas
llegó a mandarlo 9 meses porque, en setiembre de 1641, se le concedió el gobierno
de Frankenthal con la superintendencia de la gente de guerra del Palatinado. El 7
de enero de 1643 recibió el título de gobernador y capitán general del Palatinado In-
ferior, empleo en el que permaneció bloqueado por los franco-suecos en Franken -
thal durante año y medio (agosto, 1645 — febrero, 1646). En 1647 fue designado pa-
ra asistir al Congreso de paz de Münster, en Westfalia (Alemania) y luego prosiguió
una brillante carrera política, primero como embajador permanente en Copenhague
ante el rey de Dinamarca (1648-1661) y después en la Corte, como consejero de Es-
tado y Guerra (15.XI.1662), llegando a presidir la Junta de Galeras.

En Copenhague, nostálgico de su patria, se refugió en la literatura, llegando a com-
poner una ingente obra poética (sonetos, poemas), traducciones,  piezas teatrales y
obras didácticas, en general poco conocida, aunque existe una reciente edición crí-
tica de sus «Ocios» (Universidad de Castilla la Mancha, 1997), compendio de sus ri-
mas sacras y profanas que conoció una primera edición en Amberes (1656), y otra
en Madrid (1778). En la red hallamos diversas biografías (
Epítome, Diana, y M. del
Campo) y un resúmen de de su obra (Wikipedia), publicada en gran parte por la Bi-
blioteca de Autores Españoles (BAE).
                                                                                       © JUAN L. SÁNCHEZ.
Bernardino de Rebolledo en un grabado de
Julián Ballester, sobre dibujo de José Jime-
no, para «Retratos de españoles ilustres con
un epítome de sus vidas» (Madrid, 1791).
Los restos mortales de Bernardino de Rebolledo fueron traslados a León en 1670, inhumándose definitivamente en la capilla
de la Inmaculada Concepción, una de las que abren al claustro de la catedral (concretamente la primera que aparece en la foto
central, con el escudo de armas sobre la puerta, que luego decora profusamente las enjutas del ático del retablo, que no pude
ver —pese a pagar la correspondiente entrada para visitar el claustro—`porque todas permanecían cerradas. Tenía interés por
fotografiar la lápida donde se refieren sus acciones bélicas, que parece ser la fuente donde han bebido todos cuantos trata-
ron  su vida militar, en la que se ha profundizado menos que en su vertientiente diplomática o literaria. De todas formas, existe
un artículo descriptivo de su interior, publicado por Fernando Llamazares Rodríguez, «La capilla del conde de Rebolledo en el
claustro de la catedral de León (1667-1669)», en Tierras de León, no. 54, 1984, pp. 97-110. En su decoración interior trabajaron
José de Margotedo, el escultor Juan Ruiz de Láiz Carrera y el policromista Manuel de Valladolid, todos castellanos. Cuadros
de la Inmaculada Concepción, de San Bernardino y del propio finado fueron encargados a diversos pintores no identificados.


BERNARDINO DE REBOLLEDO Y VILLAMIZAR, CONDE DEL
S.R.I., SEÑOR DE IRIÁN
. (*León, 31.V.1597 — Madrid, 27.III.1676).