

| Bernardino de Rebolledo en un grabado de Julián Ballester, sobre dibujo de José Jime- no, para «Retratos de españoles ilustres con un epítome de sus vidas» (Madrid, 1791). |






| Los restos mortales de Bernardino de Rebolledo fueron traslados a León en 1670, inhumándose definitivamente en la capilla de la Inmaculada Concepción, una de las que abren al claustro de la catedral (concretamente la primera que aparece en la foto central, con el escudo de armas sobre la puerta, que luego decora profusamente las enjutas del ático del retablo, que no pude ver —pese a pagar la correspondiente entrada para visitar el claustro—`porque todas permanecían cerradas. Tenía interés por fotografiar la lápida donde se refieren sus acciones bélicas, que parece ser la fuente donde han bebido todos cuantos trata- ron su vida militar, en la que se ha profundizado menos que en su vertientiente diplomática o literaria. De todas formas, existe un artículo descriptivo de su interior, publicado por Fernando Llamazares Rodríguez, «La capilla del conde de Rebolledo en el claustro de la catedral de León (1667-1669)», en Tierras de León, no. 54, 1984, pp. 97-110. En su decoración interior trabajaron José de Margotedo, el escultor Juan Ruiz de Láiz Carrera y el policromista Manuel de Valladolid, todos castellanos. Cuadros de la Inmaculada Concepción, de San Bernardino y del propio finado fueron encargados a diversos pintores no identificados. |