

| CABALLERO DE LA ORDEN DE CALATRAVA (1597), GENTILHOM- BRE DE LA CAMARA DEL ARCHIDUQUE ALBERTO (1617), COMEN- DADOR DE PUERTOLLANO EN SU ORDEN (1625); SOLDADO DE CABª ESPAÑOLA (1603), ALFÉREZ ID. (1606), TENIENTE ID (1609), CAPITÁN ID (1617), CAPITÁN DE LA GUARDIA DEL GOBERNADOR (1622), MDC INFª ESPAÑOLA (1623), CAPITAN GENERAL DE FILIPINAS (1626-1632). Hijo del Gabriel Niño de Zúñiga, primer MdC del Tercio de Lisboa, que murió siendo MdCGral de Portugal (1599), y de su esposa portuguesa Ana de Vilhena y Tavora. Por parte paterna, era nieto de Rodrigo Niño, señor de Añover, camar- lengo de Carlos I, asi como sobrino de Juan Niño de Guevara (1539-1607), I conde de Añover de Tormes (1602) y también del cardenal Fernando Niño de Guevara, inquisidor y arzobispo de Sevilla; sin embargo, sería su primo materno Rodrigo Niño Laso de la Vega, II conde de Añover, quien alentara y tutelara su carrera militar, que comenzó y discurrió en Flandes desde 1603. Allí serviría durante 22 años, siempre en la Caballeria, comenzando soldado, alférez y teniente de la compañía de caballos lanzas de la Guardia del Gobernador, de la que su primo fue capitán hasta 1613. En 1617, a raiz de una carta de reco- mendación de Felipe III (26.VII.1717), el Archiduque Alberto le nombró gentil- hombre de su cámara y capitán de la compañía de caballos que tuvo Diego Mejia de Guzmán, marqués de Leganés, promovido a maestre de campo de un tercio de Infantería que, curiosamente, también llegaría a mandar Juan. Tras desempeñar una misión diplomática en Francia (1619), pasó a España, pero hubo de regresar precipitadamente a los Países Bajos para servir su compañía en la invasión y conquista del Palatinado (1620-21), cuyos hechos relató al pormenor Francisco de Ibarra, sucesor de su primo como capitán de la compañia de lanzas de la Guardia del gobernador y a quien él mismo sucedería en dicho puesto cuando éste fue promovido al empleo de maestre de campo (1622). Con esa condición de "Capitán de su Guarda", la ya viuda Infanta gobernadora le envió a Londres, encabezando la representación diplomática que debía felicitar al rey Jacobo I por el feliz regreso del Príncipe de Gales de su viaje a España (no- viembre/diciembre de 1623). A su regreso, fue designado MdC de Infª española, para suceder en el Tercio que tuvo Baltasar López del Arbol, promovido el 28 de noviembre de dicho año al gobierno de Alessandria, en Lombardía. Juan mandó el tercio durante el largo asedio de Bredá, hallándose en el cuartel de Ziffern desde junio de 1624. La plaza no se rindió hasta el 2 de junio del año siguiente, pero aquella dura prueba le fue recompensado con largueza. Por Real Cédula de 25.X.1624, el rey le hizo merced de 500 ducados de renta en España a cuenta de la primera encomienda que vacase en su Orden, recibiendo el año siguiente la de Puertollano, que rentaba más de 2.000 ducados anuales. Poco antes de que Bredá cayese, el 27.V.1625, Felipe IV le proveyó el cargo de Capitán general de las islas Filipinas y Presidente de su Audiencia, por lo que Juan acudió a la Corte a jurar su nuevo cargo y preparar su viaje. Ya en ella, el 25 de junio, se le concedió una merced adicional: una plaza en el Consejo Supremo de Guerra, aunque nunca llegaría a servirla. Ignoramos cuando zarpó de Cádiz hacia Veracruz, pero hubo de darse mucha prisa, porque sabemos que, justamente 9 meses después de su llegada a Madrid, había cruzado el Atlántico a vela y Méjico de Este a Oeste, a rueda. En efecto, el 25 de marzo de 1626 embarcaba en Acapulco a bordo del galeón "El Almirante", que aportó en Manila el 29 de junio siguiente, completando así un periplo de un año de duración para alcanzar su destino. Durante su gobierno, dirigió varias expediciones militares contra los musulmanes, a los que expulsó de Formosa (1627-30). En 1629-30, reparó la muralla de Manila y terminó la construcción del puente de piedra sobre el río Pasig, erigiendo en la fuerza de Santiago "un baluarte que señorea toda la plaza de armas y el mar". También levantó nuevos fuertes en Cavite y en Meitubi, entre Manila y dicho puerto. En Cavite fundó un Hospital Real para "gente de mar y guerra", fabricado de madera, que debió convertirse en pavesas durante el terribe incendio de 1641, que redujo la ciudad a cenizas. Su correspondencia con la Corte revela proyectos de relaciones comerciales con Japón y Chile, pero la muerte le soprendió sin haber llegado a cumplir su mandato. El 8 de julio de 1632, Lorenzo de Olasso, "gobernador interino en lo militar", comunicaba su muerte al rey, sobrevenida el mismo dia. Había casado con Magdalena Zaldívar y Mendoza, en quien tuvo a Juan y a Gabriel Niño de Tavora y Zaldíva, ambos capitanes. El primero desempeñó cargos políticos en Nueva España, siendo alcalde mayor de Oaxaca y de Zapotitlán, donde murió en 1658. El segundo, sirvió en la Armada, en Nueva España y en Filipinas, pasando después a Indias, donde perdemos su rastro. © JUAN L. SÁNCHEZ. |
| De Juan Niño de Tavora no se preservado ningun retrato conocido; sin embargo, de su tio el cardenal Fernando Niño de Guevara, se conservan dos. El de arriba, de El Greco, es una atribución extendida; en cambio, el de abajo, es mas fiable pero también más desconocido. |


| De Rodrigo Niño Laso de La Vega, protector y valedor de su primo Juan Niño, se pre- serva su enterramiento en la Iglesia de Santiago en Cuerva (Toledo), en la capilla que hoy llaman de "las reliquias". Rodrigo era hijo segundo de una tía carnal de Juan, Aldonza Niño, que casó con Garci Laso de la Vega, señor de Batres, Arcos y Cuerva. Su hermano mayor fue I conde de Arcos, pero él sucedió en el condado de Añover a sus tíos maternos Juan Niño y Fernando, el cardenal, que no consta como tal aunque disfrutó más de un año de sus rentas, ci- fradas en 8.000 ducados anuales. Rodrigo alteró el orden de sus apellidos al suceder a sus tíos, pero si el título hubiera sido de agnación, lo habría disfrutado Juan Niño de Tavora, que descendía por línea de varón. |
