SOLDADO INFª ESPAÑOLA (1637-42), SARGENTO (1642-44), ALFÉ-
REZ (1644-47), CAPITÁN (1647-58); SARGENTO MAYOR (1659-67),
CASTELLANO DE YPRÈS (1668-1674), TENIENTE DEL CASTILLO DE
AMBERES (1674-79), MDC INFª ESPAÑOLA (1680-1682).

Hijo del licenciado Juan Caro de Montenegro, abogado de los Reales Consejos,
natural de Madrid, y de su esposa Ana de Binefar, natural de Tarancón (Cuenca),
aunque originaria de Huesca. Su hermano mayor, Francisco, que ingresaría en la
Orden jacobea tras un proceso probatorio que duró 13 años, fue el padre de José,
el sobrino a quien Juan declaró por heredero de sus servicios", que coadyuvaron
a su ascenso al mariscalato tras haber sido el último maestre de campo del Tercio
Fijo de Nápoles.

Juan comenzó a servir en Flandes, de soldado de infantería española, en la com-
pañía del capitán Juan Antonio Pacheco de Benavides —que enseguida sucedió
en el capitán
Mateo de Torres— del Tercio del MdC José de Saavedra. Llegó a
Mardique (Mardyck) el 13 de diciembre de 1637, en la expedición que tan detalla-
damente nos refiere el alférez
Lorenzo de Cevallos, que sirvió en su mismo tercio.
En dicho tercio iban a transcurrir los próximos 30 años de la vida de Juan, que el
19 de mayo de 1642, sería nombrado sargento de su compañía por el entonces ca-
pitán Hector de Andrada da Franca, el cuarto que tuvo, tras la muerte de José de
Senosiain, aquel mismo año,  en la toma de Lens.  El mismo capitán le promovió
a alférez el 18.III.1644, sirviendo la bandera durante los 3 años que marcaban las
ordenanzas; por ello, el 27.III.1647,
«hizo dejación della y dicho dia asentó de sol-
dado de la misma compañía, con los 10 escudos de sueldo al mes que le corres-
pondían como reformado»
. Poco después, la compañía sucedió en el capitán
Francisco Martínez de Acedo, pero Juan no iba apermanecer mucho tiempo en
ella porque, el 2 de diciembre del mismo año, pasó a ser capitán de la compañia  
que tuvo en el mismo tercio el capitán Pedro
Bosmediana (Vozmediano), en vir-
tud de patente expedida por el Archidque Leopoldo Guillermo el 14.XI anterior.

Juan había alcanzado la capitanía con los 9 años de servicios mínimos que pres-
cribían las ordenanzas, pero el ascenso se lo había
ganado a pulso, como acredi-
ta la prolija enumeración de sus servicios, certificados en 1663 por el que fuera  
sargento mayor del Tercio, Jerónimo de Benavente y Quiñones, que transcribi-
mos a continuación:
La batalla de Honnecourt (26.V.1642), por
Peeter Snayers (Prado, MP 1741, todavía
erróneamente catalogada). Juan combatió
en ella estrenando la gineta de sargento en
el Tercio que entonces mandaba Alfonso
de Avila y Guzmán y que, ya en el siglo
XVIII, recibiría el nombre de ZAMORA.
El asedio francés de St.-Omer en un lienzo
de Sebastian Vrancx, que formaba parte
de la antigua pinacoteca de José de
Saveedra, marqués de Ribas, el primer
maestre de campo bajo el que sirvió Juan
Caro de Montenegro (detalle).
Rocroi, escenario de una derrota de los
tercios (1643),
aunque desfigurada y
magnificada por la propaganda francesa,
fue conquistada por las tropas españolas
10 años después de aquel suceso (1653).
Los españoles mejoraron sus defensas y la
conservaron en su poder hasta que fue
devuelta a Francia en 1660, en virtud de la
Paz de los Pirineros (1659).
Ya de capitán sirvió en la invasión de Francia, recuperación de Ypres y socorro de
Cambrai (1648-49), en un nuevo ataque sobre suelo francés (1650),  donde se
tomaron las plazas de la Capelle, Châtelet, Rethel y Mouzon;  en la recuperación
de Bergues y del fuerte de Lynck (1651); en los sitios y reconquistas de Graveli-
nes y Dunkerque, en las tomas de Chauny (1652) y de Rocroi (1653), en Francia,
y en el sitio de Arras (1654), cuyas líneas fueron rotas por un ejército francés de
socorro, dando a Mazarino fuerzas para llamar a los agentes que negociaban en
Madrid el final de una guerra que no sabía ganar, pese a su alianza con los du-
ques de Saboya y Mantua y los rebeldes catalanes y portugueses, en tanto que el
Emperador, tradicional aliado de España, estaba maniatado por la reciente paz de
Westfalia (1648). En 1656 los tercios derrotaron a los franceses ante Valencien-
nes, recuperando poco después Condé, hechos que impulsaron a Mazarino a
procurarse la alianza de Cromwell, el regicida aislado, traicionado a Carlos, rey en
el exilio, que hubo de buscar refugio en Flandes. Cromwell capturó la flota de In-
dias aquel mismo año y envió importantes refuerzos al continente, desequili-
brando definitivamente el curso de la guerra a favor de los franceses.

Juan se halló en las acciones referidas, así como en la batalla de las Dunas de
Dunkerque  (14.VI.1658), un vano esfuerzo para liberar a la plaza de su cerco,
donde cayó prisionero, aunque consiguiría escaparse y el 26 de junio se reintegró
a su compañía. El 8 de noviembre, D. Juan de Austria le expedía la patente de
Sargento Mayor de su tercio, puesto del que tomó posesió el dia 11, relevando al
ya mencionado Jerónimo de Quiñones, sin goce de compañía, pero con 65 escu-
dos de paga al mes.

En el invierno de 1667, a causa de la imprevista invasión francesa que abrió la lla-
mada
Guerra de Devolución, se le expidió una patente para levar un tercio de in-
fantría valona, pero no tendría efecto dada la pronta resolución del conflicto me-
diante el Tratado de Aquisgrán (1668). Juan recibió la castellanía de Ypres, que
conservaría hasta que, en 1673, se le nombró teniente del castillo de Amberes,
donde sirvió hasta noviembre de 1680, en que fue designado MdC del Tercio de
Infanteria española con que servía Rodrigo Ordoñez de Lara. Lo mandó poco
mas de un año, porque la muerte le sorpendió en Bruselas a los 63 años de edad.
El gran lienzo que David Teniers pintó
sobre la victoria de Juan de Austria y el
príncipe de Condé sobre los mariscales La
Ferté y Turenne, el 16 de julio de 1656.
Abajo, detalle de la marcha sobre las
lineas que circunvalaban la plaza.
© JUAN L. SÁNCHEZ.


«Le he visto servir desde el año 1637 y se ha hallado en todas las ocasiones, como
fue el año 1638 en ganar por asalto
el fuerte de San Juan, siendo uno de los prime-
ros que entraron en él, arrojándose al foso, que pasó a nado; y en el primer y segun-
do socorro de la villa de St. Omer, y el mismo año en socorrer y amunicionar la vi-
lla de Hesdin. El de 1639 en el rencuentro que se tuvo con franceses sobre el paso de
la Rivera de San Nicolás
(vado del rio Aa, en St.-Nicolas); el de 1640 en los soco-
rros que se intentaron meter en la villa de Arras; el de 1641 en intentar socorrer la
villa de Aire y cuando se presentó la batalla al enemigo,
(como también) en el sitio
y recuperación de la dicha villa. El año de 1642, en los sitios y tomas de las villas
de Lens y La Bassée y rota que se dió a los franceses en Honnecourt; entrada en el
pais del Boloñés
(Boulonnois) y toma de los fuertes de San Luis Rojo y Bastardo.
El de 1643, en la oposición que se hizo al ejército de Holanda para que no pasase al
pais de Waas y en la marcha que se hizo al pais de Luxemburgo
(con el cuerpo de
Beck, que no llegó a tiempo para combatir en Rocroi)
; en 1644, en la defensa del
fuerte de Lincque
(hoy Lynck), habiendo ido por orden de su maestre de campo a   
reconocer la
abadia de Guaten (Watten), ocupada de los enemigos y trajo muy bue-
na relación de todo. El año 1645 en la defensa de la Riviera Colma, alta y baja
(rios Haute Colme y Basse Colme), y en las escaramuzas que su tercio tuvo en los
burgos de Lila
(Lille) con el ejército de Francia, donde por orden del Marqués de
Caracena fue de noche a reconocer y quemar los dichos burgos. El año 1646, en in-
tentar socorrer la villa de Courtrai y ganar la de Menin por asalto, para cuyo efecto
se le entregó la guía por orden del maestre de campo, que le eligió para reconocer el
camino por donde se entró en la dicha villa, siendo uno de los que más se señalaron
de su tercio en esta ocasión, como también en la toma de la villa de Lannoy y en to-
das las demás facciones. El de 1647, en los sitios y tomas de las villas de Armentiè-
res, Lens, Landrecies y Dixmude,
dragoneando en todas ellas, y acudiendo a la ca-
beza de las trincheras en las fajinas y todo lo necesario».
Una sucinta relación de servicios de Juan
Caro, inclusa en la que presentó su sobri-
no  y heredero José Caro. En parte gracias
a ella, éste último sería promovido al
empleo de MdC del Tercio Fijo de Nápoles,
del cual sería el último MdC.
JUAN CARO DE MONTENEGRO Y BINEFAR
(Madrid, ca. 1618 — Bruselas, 28-II-1682).