

| Retrato de Lelio Brancaccio, dibujado del na- tural por Van Dyck en Bruselas, el año 1632, grabado posteriormente por Paul Pontius para la serie iconográfica sobre los perso- najes más célebres de su tiempo |

| Otro retrato del personaje, grabado por Fran- cesco Grado y publicado por Parrino en Ná- poles (1694) en el tomo II de Il genio bellicoso di Napoli, de Rafael Maria Filamondo. |

| Pano de Ostende, en cuyo asedio sirvió Lelio Brancaccio casi dos años hasta la caída de la plaza, una vez aislada de su comunicación marítima mediante complejos trabajos de ingeniería. La plaza capituló finalmente el 22 de setiembre de 1604, dia de San Mauricio. |

| I carichi Militari, publicada en Amberes por Ioachimo Trognesio, al año 1610. Otras edi- ciones aparecieron en Venezia ( E. Deuchino, 1620) y Bologna (G. Monti, 1685). De la tra- ducción castellana, por I. Scavino, titulada Cargos y preceptos miltares, se conocen edi- ciones en Barcelona, por Sebastián Matevad, 1639 (en la imágen) y Malinas, por J.Jaye, 1671. |

| Pedro Girón (1574-1634), III duque de Osuna, llamado «el Grande». Desde que se hizo cargo del virreinato napolitano (1616) se enemistó con la nobleza local, que maniobró para apar- tarle del cargo. Lelio fue el encargado de transmitir sus reclamaciones a la Corte, que tuvieron como efecto la destitución de su an- tiguo camarada de armas. |

| El fuerte que Brancaccio erigió en la isla de Sainte-Marguerite, hoy convertido en una atracción turística gracias a que contó entre sus huéspedes al ignoto personaje conocido como la «máscara de hierro» |


| Cagliari, la capital de la isla de Cerdeña, lla- mada Caller en los textos españoles, estaba diseñó su nueva traza, que no quedaría completada hasta el año 1658 |