IÑIGO DE BORJA Y VELASCO (1575-1622), CABALLERO DE SANTIA-
GO Y COMENDADOR DE MEMBRILLA (1610-1622); SOLDADO INFª
ESPAÑOLA (1595), CAPITÁN DE CABALLOS (1598),  MAESTRE DE
CAMPO (1600-1621), CASTELLANO DE AMBERES (1607); CAPITÁN
GENERAL DE LA ARTILLERIA (1622).

Segundo hijo de don Francisco Tomás de Borja y Centelles (1551-1595), V duque
de Gandía,  V Conde de Oliva, III marqués de Lombay, y de su esposa Juana de
Velasco y Aragón, hija de Iñigo Fernández de Velasco, V condestable de Castilla,
IV duque de Frias. Su hermano mayor fue Carlos Francisco (1573 — 1632), VI du-
que de Gandía, precediendo en la cuna a Gaspar (1580-1645), cardenal (1611), vi-
rrey de Nápoles (1620), arzobispo de Sevilla (1632-45), Cardenal Primado de Es-
paña (1645) y presidente del Consejo de Aragón (1637-1645); también fue herma-
no mayor de Carlos de Borja (1588-1610), a quien sucedió en la encomienda de
Membrilla, de la Orden jacobea, cuyas rentas heredarían sucesivamente su primo-
génito Gaspar (1612-1635) y su hija Maria Teresa, ambos habidos en su esposa
Hélene d'Henin-Lietard, hija del conde de Boussu. Entre sus ilustres ascendien -
tes hallamos a San Francisco de Borja, su bisabuelo paterno, y a Carlos de Borja y
Castro (1533-1606), su tío abuelo, que fue conde consorte de Mayalde y de Fical -
ho, diplomático y humanista.

Marchó jóven a Flandes, combatiendo en la guerra contra Francia. Al firmarse la
paz (1598), se fue a Milán, donde gobernaba su tío materno, Juan Fernández de
Velasco, Condestable de Castilla, que le hizo capitán de caballos. El año 1600 re-
cibió el mando del Tercio del Estado, llamado también de Lombardía, cuya paten-
te se conserva (AGS,E,1288) y en agosto marchaba con él al Piamonte en auxilio
del duque de Saboya, enfrentado nuevamente a Francia en la llamada  Guerra de
Saluzzo (1600-1601), por la cual fue enviado el Conde de Fuentes a Milán en sus-
titución del Condestable. En noviembre, pasó el pequeño San Bernardo para acu-
dir al  socorro de Montmélian, que se rindió antes del plazo fijado para aguardarlo
(9 de noviembre). Enrique IV intentó cortar al duque de Saboya en el paso de
No-
tre Dame de la Gorge
, donde el tercio combatió el 21 de diciembre desalojando a
los franceses de sus posiciones, pero el crudo clima invernal les obligó a retirarse
de los Alpes dos dias después. De vuelta al Piamonte, se negó a acatar las órdenes
del maestre de campo
Rodrigo de Orozco, veterano de Flandes y futuro I marqués
de Mortara, que mandaba un tercio de españoles — formado en 1597 para el so-
corro de Bretaña— que había llegado en 1600 para reforzar al Ejército del Milane-
sado. El conde de Fuentes actuó salomónicamente. Confinó a Borja en Pavía, ba-
jo prisión, y proveyó el tercio de Orozco en Juan de Bracamonte (febrero), envián-
dole a  Flandes en abril de 1601 con gran parte de las fuerzas concentradas en el
Estado, innecesarias tras la firma la paz entre Saboya y Francia (Tratado de Lyon,
11-I-1601, ratificado en marzo). Orozco fue desagraviado por el rey y recompensa-
do con el
gobierno de Alessandria, pero desconozco la duración de la prisión de
Iñigo.

Sabemos, no obstante, que en el verano de 1603 condujo a Flandes un tercio de
infantería española formado por diversas compañías veteranas del Tercio de Lom-
bardía y otras bisoñas llegadas de España, llegando a su destino en agosto con el
Tercio napolitano de Brancaccio. Tras asistir al socorro de Bois-le-Duc, en el Bra-
bante, entregó el tercio en Ostende (octubre), donde fue reformado, pero aceptó
mandar el que se hallaba vacante por la muerte de Ceballos (
Infª española no 11),
para servir en "guerra viva", aunque sin duda pesaría también su deseo de no re -
gresar a Milán. En 1607, al partir a España Agustín Mejía, recibió la
castellanía de
Amberes, pero retendría también el mando del tercio hasta su promoción, en
1622, a Gran Maestre y capitán general de la Artillería de Flandes en sucesión del
fallecido Charles Longueval, conde de Bucquoy. Tomó posesión del cargo —cuar-
to en la escala militar del Estado— en el mes de marzo, pero lo fungió muy poco
tiempo ya que falleció en octubre del mismo año.

Tan pronto llegaron a Milán noticias de que iba a quedarse en Flandes (1604),co-
menzaron a cursar sus peticiones los interesados en sucederle al frente del Tercio
de Lombardía. Los primeros demandantes fueron Antonio de Mendoza, Fernan-
do de Toledo y Fernando de la Cerda, todos avalados por sus relaciones de servi-
cios, que tuvieron entrada en el Consejo de Estado en 1604. Sin embargo, ningu-
no de ellos saldría elegido, aguardando el Consejo hasta 1605 para decidirse por
D. Juan de Córdoba, de la casa de Sessa.                 

                                                                                  © JUAN L. SÁNCHEZ
El palacio ducal de los Borja, en Gandía (Va-
lencia), donde nació Iñigo.


Francisco de Borja y Aragón (1510-1572), III
duque de Gandía, antes de tomar las órde
-
nes sagradas, donde alcanzó en vida la
prepositura general de la Compañía de
Jesús, y su canonización como santo de la
Iglesia poco después de su muerte.
Fue el
bisabuelo paterno de Iñigo.
Gaspar de Borja y Aragón (1580-1645), her-
mano menor de Iñigo, retratado por Veláz-
quez. Como se apunta en el texto, llegaría a
ser Cardenal Primado de España.
IÑIGO DE BORJA Y VELASCO, COMENDADOR DE SAN-
TIAGO
(Gandia, 1575 — Bruselas, 31-X-1622).