RODRIGO DE ARCE Y BELTRÁN (1487-1564), SEÑOR DE INTREVERA
(act. TEMPERA) Y PAGANICA (ABRUZOS), 1528; CABALLERO DE LA
ORDEN DE SANTIAGO (1534); SOLDADO INFª ESPAÑOLA (1503), CA-
PITAN IDEM (c.1524), GOBERNADOR DE AMATRICE (1528-3
7), MAES-
TRE DE CAMPO DEL TERCIO DEL REINO (1536-38) Y DEL TERCIO DE
HUNGRÍA (1546-52), GOBERNADOR DE COMO (1537-1564).

ANTECEDENTES FAMILIARES.
Fue hijo del capitán Juan de Arce García, natural de Calga, en el valle de Anievas (ju-
risdicción de Torrelavega, Santander) y de Teresa Beltrán y Monteagudo, natural de
Guadalajara. El padre era escudero de las Guardas Viejas de Castilla, concretamente
en la compañía de Gonzalo Fernandez de Córdoba, futuro Gran Capitán,como recor-
daba en 1533, con ocasión de las pruebas jacobeas del hijo, su antiguo camarada de
armas Fernando de Llerena, entonces de 70 años de edad, que comenzó a servir con
él en 1483. Tras las conquista de Ronda (22.V.1485) y de Marbella (11.VI.1485), el
padre obtuvo como recompensa 120.000 maravedíes y una casa de repartimiento en
Ronda —«de las principales de la ciudad»— donde en principio instaló a su familia y
donde nació Rodrigo, aunque otro testigo recordaba que la familia se trasladó a Má-
laga —reconquistada el mismo año en que nació Rodrigo— cuando éste tenía 12 a-
ños; es decir, hacia 1499, donde el padre fue primero jurado y después regidor. Ha-
bía fallecido ya cuando se hizo la información (diciembre de 1533).

DESDIBUJADOS COMIENZOS DE SU CARRERA MILITAR.
Los testigos de Málaga apenas recordaban al pretendiente, que «se fue de la ciudad
mancebo y pasó a Italia», pero demostraban estar al tanto de su carrera. Uno había
oído «de personas que han estado en Italia, que el capitán Rodrigo de Arce está alli
muy honrado, que tiene armas y caballos y ropas como tal hijodalgo». Otro apunta-
ba «que se ha mostrado en Italia como barón» y no le faltaba razón, dado que desde
1528 era señor de los feudos de Intrevera y Paganica, cerca de L'Aquila, en la provin-
cia de Abruzo Ultra. Por último, un tercero manifestó que «se pasó a Italia con gen-
te,  como capitán», pero es difícil de aceptar que lo fuera a tan temparana edad.

Lo poco que sabemos de los comienzos de su carrera es que ésta discurrió siempre
en el reino de Nápoles, que combatió en Rávena (1512) siendo alférez del capitán
Gabriel de Cárdenas y que después volvió a servir de soldado; que en 1524 era capi-
tán de una compañía de infantería española de servicio en el Reino, siendo su alfé-
rez Domingo Lopez de Azpeitia, y que se distinguió en la defensa de la ciudad de Ná-
poles, cuando fue sitiada por Lautrec (
29.IV a 28.VIII.1528). Por sus servicios du-
rante el asedio fue nombrado gobernador de Amatrice y se le permitió adquirir los
feudos arriba mencionados, confiscados a sus antiguos señores por su colaboración
durante la invasión francesa, por los cuales pagó al real fisco 500 escudos por los de-
rechos de enfeudamiento (Portolania, Zecca y Bagliva). Paganica, que sufrió un de-
vastador terremoto el año 2009, era descrita entonces como «villa bien murada, sin
fortaleza», mientras que la vecina Intrevera (hoy Tempera),  era simplemente un  
«reducto murado».

En Amatrice, su primera experiencia de gobierno, tuvo también los primeros proble-
mas con sus administrados, hecho que volvería a repetirse en Como, aunque no con
la misma virulencia.Los amatricenses, que habian recibido importantes exen
ciones
de Francisco I (12.III.1528) y no estaban dispuestos a renunciar a tales privilegios,se
armaron en secreto
y llegaron a expulsar a la guarnición española de la villa, que tu-
vo que refugiarse en L'Aquila. Pero no contentos con esto,
llamando en su auxilio a
los vecinos de Pretoro, Sassa, Barete,
Tornimparte, Arischia, Paganica, Pizzoli y los
caseríos ai
slados y montaraces del Gran Sasso, agrupados el 31.XII.1528, atacaron
la ciudad, sede del gobierno de la provincia de Abruzzo Ultra, tomándola y saqueán-
dola el 1 de enero. Rodrigo intentó organizar la resistencia en la iglesia de Santa Ma-
ria del Socorso, entonces extramuros de la villa, pero hubo de evacuarla y ponerse a
salvo hasta que las tropas venidas de Nápoles al mando del entonces vi rrey príncipe
de Orange, lograron restablecer el orden (febrero, 1529). Fue dicho virrey quien pro-
yectó la construcción de la fortaleza de L'Aquila, que la muerte le impidió llevar a ca-
bo, pero que finalmente consumaría Luis Escrivá (1532-35) por mandato de Pedro
de Toledo. Sobre los rebeldes cayó la furia de los vencedores y muchos perecieron;
otros fueron condenados a galeras y no pocos obtuvieron el perdon en aras a la con-
servación de la paz. No consta documentalmente que Rodrigo fuera investigado co-
mo posible agente causal de la rebelión.

CAPITÁN DEL PRIMER TERCIO DE INFANTERIA ESPAÑOLA.





                                                                                          © JUAN L. SANCHEZ.
Ronda, inaccesible por la parte que da al
tajo o cañón del Guadalevín, lo era más
por la parte opuesta (N.E), aunque su mu-
ralla podía ser batida desde la alcazaba.
Pero no hubo asalto, ya que que la arti-
llería abrió una brecha tan amplia que la
ciudad capituló el 22.V.1485. Juan de
Arce, padre de Rodrigo, obtuvo por sus
servicios en el asedio una recompensa de
120.000 maravedíes y u
na casa en el ba-
rrio viejo (foto). En ella vino al mundo
Rodrigo dos años y medio después.  
Los restos de la iglesia de San Blas, en
Tempera (la antigua Intr
evera), epicentro
del terremoto de 6.IV.2009. El reloj se paró
a las 3:30 de la madrugada.   
El llamado «castillo español» de L'Aquila
antes del terremoto de 2009. Era tenido
por "una delle realizzazioni più grandiose e
meglio conservate dell'architettura milita-
re moderna sul suolo italiano".


RODRIGO DE ARCE Y BELTRÁN , CBº DE SANTIAGO
(Ronda, Málaga, ESP, ca. 1487 — Como, Lombardía, ITA, 1564)