AGUSTIN MEJÍA CARRILLO Y MANRIQUE DE LARA (1555-1629),CABº  
DE SANTIAGO, COMENDADOR DE CALZADILLA (1589-96), BIENVE -
NIDA (1596-1605), ALANGE (1605-29), TRECE DE LA ORDEN, GENTIL-
HOMBRE DE CAMARA Y BOCA DE S.M., G.D.E. (1629), CAP INF ESP
(1573), IDEM DE CABALLOS (1576-1587), MDC INF ESP (1587-96), CAS-
TELLANO DE AMBERES (1596-1607), MDCGRAL (1609), GOBº DE LAS
ARMAS (1616), CAPGRAL DE LA ARMADA (1625), CONSEJERO DE ES-
TADO (1621-1629).

Fue el 5º hijo de Gonzalo Mejía Carrillo de Fonseca, I marqués de La Guardia, señor
de Santofinirá y Torrefranca, caballero de Santiago y comendador de Peñausende, y
de su esposa Ana Manrique de Lara, hija del conde de Paredes y dama de de la Empe-
ratriz Isabel. Carece pues de fundamento la afirmación que le hace hijo de Alonso
Mexia (†1600), Veedor general del Extº de Flandes; en cuanto a la controversia so -
bre su naturaleza, preferimos Jaen, siguiendo a su camarada Alonso Vázquez, antes
que Peralejo (Madrid), que propuso González Dávila .

Comenzó a servir en la expedición de D. Juan de Austria contra Túnez (1573), reci -
biendo el mando de una compañía que quedó de guarnición en su alcazaba hasta la
pérdida de la plaza (1574), en que pasó a Sicilia y después a Flandes. Don Juan le pro-
veyó una compañía de caballos en Namur (1577), que sirvió hasta la evacuación de
los Estados (1579), sirviendo después en Portugal (1580-82). Pasó de nuevo a Flan-
des (1582) , donde recibió una compañía de caballos lanzas que se proveyó en 1588 a
Juan de Córdoba, futuro MdC del Tercio de Lombardía,  al vencerle el plazo de la li -
cencia que le concediera Farnesio para España sin haber regresado. Según Gil Gonzá-
lez Dávila, Agustín había acudido a la Corte
«para suplicar a Felipe II, en nombre del
duque de Parma, que le enviase un tercio de 3.000 españoles»
. El rey le concedió la
patente para levantarlo en Andalucía, donde completó su leva (básicamente en Jaén)
a finales de otoño de 1587, presentando a muestra en Lisboa, el 20.II.1588, un total
de 2.659 hombres en 24 compañías. Embarcados en «La Invencible», apenas un mi-
llar lograron regresar y, a finales de 1588, el tercio fue reducido a 12 compañias. En
1590 fue
«rehinchido» para entrar por el sur de Francia con la expedición de Alonso
de Vargas, siendo empleado, el año siguiente, en sofocar la revuelta  de Aragón.
Car-
los Coloma, en sus «Guerras de Flandes» (edic. BAE, pg.80), resume su peripecia
posterior de la siguiente forma:











Hay algun error en la fecha de la salida de Barcelona, que no pudo ser en setiembre
porque en agosto de 1592 el tercio de Mejía se incorporó al asedio de la Rocca di Ca-
vour, en el Piamonte (marquesado de Saluzzo), y a finales de dicho mes tomó parte
en el combate y derrota de
Rodrigo de Toledo en el valle della Dora, ante Lesdiguiè-
res. Tras adherirse Carlos Manuel de Saboya a la tregua entre Enrique IV y la Liga
(31.VIII.1592), recibió órdenes de pasar a Flandes con el tercio napolitano del mar-
qués de Trevico, lo que hicieron a principios de noviembre. En febrero ya se había
incorporado al ejército que el marqués de Varambon reunía en Arras y el 25 de abril
tomaba parte en sitio de La Chapelle, en Francia, que capituló el 9 de mayo; después
asistió al socorro de La Fère y, el año siguiente (1595), a las conquistas de Châtelet,
Doullens y Cambrai, asi como a las de Calais y Hulst en 1596. Al concluir dicha cam -
paña, el tercio fue disuelto para reforzar a las demás unidades y, en compensación,
Agustín recibió la
castellanía de Amberes, la más importante de los Países Bajos.

Fue él quien dio principio al sitio de Ostende, el 5 de julio de 1601, dirigiendo las ope-
raciones hasta 1602, en que se hizo cargo Juan de Ribas. Todavía era castellano de
Amberes cuando Spínola logró rendir Ostende (20-IX-1604), siendo llamado a Espa-
ña en 1607 como consejero de guerra, superintendente de los presidios de España y
visitador de las fronteras. En 1609 fue nombrado MdCGral de Ejército que se formó
para la expulsión de los moriscos del reino de Valencia, repitiendo el cargo el año si -
guiente contra los del Reino de Aragón. En 1615, al declararse la guerra contra el du-
que de Saboya, fue enviado a Milán como consejero del marqués de Villafranca y, du-
rante la enfermedad que éste padeció (1616), se hizo cargo del mando del ejército.

Sus servicios fueron recpmpensados por tres reyes. Felipe II le dio la encomienda de
Calzadilla (27-V-1589) y luego de Bienvenida (3-VII-1596). Felipe III  se la mejoró
con la de Alange, le nombró MdCGral y su consejero de guerra, pero fue Felipe IV
quien le colmó de honores. El 7.IV.1621 le nombró gentilhombre de su Cámara, con
llave de entrada, consejero de Estado y teniente de los alcázares y casas reales; el 14.
XI.1622, le hizo su gentilhombre de boca; en setiembre de 1625, durante la crisis de-
satada por la repentina guerra contra Inglaterra, fue nombrado Capitán general de la
Armada de Castilla; en 1628, le ordenó cubrirse en su presencia, privilegio reservado
a los grandes de España. Finalmente, el 7.III.1629, hallándose ya a las puertas de la
muerte, le concedió el título de Grande de España (G.d.E.), con 12.000 escudos de
ayuda de costa y 3.000 de renta anual, por tres vidas, devengables sobre el castillo de
Castelloammare (Castelmar), en Palermo (Sicilia). Agustín solo tuvo una hija en su
matrimonio, María, que sería quien gozara la segunda vida de aquella renta. Casó en
1624 con Lope de Beaumont y Navarra (1606-1661), Cbº jacobeo, luego MdC y viz -
conde de Castejón, en quien tuvo a Ana Maria de Beaumont y Mejía, que además de
cobrar la tercera vida de la renta gozó los frutos de la encomienda de Rivera, en la
Orden jacobea, que Felipe IV concediera también al nieto que Agustín designara.

Aunque carece de registros biográficos en obras de referencia, González Dávila publi-
có una amplia reseña en su
Historia de la vida y hechos de...  Felipe III. Madrid, 1771,
pg. pg. 144; también aportan datos biográficos el capitán Alonso Vázquez (Toledo,
1554- Andújar, 1615) en su monumental obra «Los Sucesos de Flandes y Francia del
tiempo de Alejandro Farnese», ultimada en 1614 pero no publicada hasta 1879-80
(Codoin, 72-74) y Luis de Salazar y Castro (1658-1734) en «Comendadores de Santia-
go», ultimada ca. 1686 pero impresa en 1949.

                                                                                                                   © JUAN L. SÁNCHEZ
El único retrato conocido de Agustín Me-
jía se debe al pincel de Vicente Espinosa,
hacia 1612-13, en el lienzo que pintó so-
bre «La rebelión de los moriscos en la
Sierra de Laguar» (detalles), donde le ve-
mos empuñando la bengala de MdC ge-
neral. (Valencia, Fundación Bancaja).
La conquista de Hulst (1596), plaza que
los holandeses posesían en el pais de
Waes, cerca de Amberes, fue la última
acción militar del tercio de Mejía (grabado
de Hogenberg, detalle).
Sospecho, desde hace tiempo, que la
figura de arriba, que pintó Zurbarán en
su «Defensa de Cádiz», representa a
Agustín Mejía. Fue uno de los artífices
de aquel triunfo, pese a que contaba
entonces con 70 años, y dirigió las
operaciones de la Armada desde la Isla
de León.


AGUSTÍN MEJÍA CARRILLO Y MANRIQUE DE LA-
RA
(ºJaén, 1555; †Madrid, 11-III-1629)
«Habiéndose ya acabado las cosas de Aragón, mando SM que pasase a Flandes don
Agustin Mexia con su tercio, en que podía haber 2.500 hombres, resíduo de toda la
gente que se apercibió el año antes para entrar en Francia con Alonso de Vargas, y
de las más lucidas que pasaron a aquellos estados desde que comenzó la guerra.
Partió don Agustin de Barcelona a mediados de setiembre  y desembarcando en Baya
[Savona], tomando el camino de Valdosta [Valle d’Aosta], se le juntaron 7 cias de
caballos italianas.  Tomó el camino a principio de noviembre [2-XI-1593] ... Siguió a
don Agustin el marqués de Trevico con un Tº de napolitanos, algo menoscabado, que
apenas llegaba a 1.200 hombres, con 4 cias más de caballos ... Llegó toda esta gente
al pais de Luxemburgo al principio del año siguiente (en realidad, el 31-XII-1592].»