![]() |
||||||||||||||
![]() |
![]() |
|||||||||||||
| Watten en el siglo XVIII, según un grabado de Baldasaro Villani. Abajo, vista parcial de la colina a principios del siglo XX. |
||||||||||||||
| LA VILLA Y ABADÍA DE WATTEN Watten esta situada al pie de una colina que se levanta 70 metros sobre el valle del rio Aa. La colina constituía una excelente posición militar, pero desde el siglo XI hubo allí una abadía, llamada Sainte Marie du Mont, que fue saqeuada por los guéux en 1567 e incediada por la Noue en 1579. Reconstruída a partir de 1592, hacia 1600 se instalaron allí unos jesuítas ingleses que adquirieron su propiedad en 1608 y la mantuvieron hasta la expulsión de su orden en 1764. El 30 de mayo de 1638 du Hallier se apoderó de Watten, quemada por el conde de Fon- taine en su retirada, pero fue Gaston D’Orleans quien fortificó tanto la abadía de la colina como la iglesia parroquial del pueblo, del siglo XIII, dedicada a la advocación de St. Gilles. La noche del 3 de junio de 1638, el tercio italiano de Carlo Guasco atacó y tomó la villa, defendida por una compañía de infanteria francesa, quedando en manos españolas hasta el 10-VIII-1643, en que volvió a ocuparla Gassion. Los españoles la recuperaron en 1650 pero Turenne la ganó de nuevo en 1657, siendo devuelta a España por la Paz de los Pirineos (1659). Conquistada una vez más por los franceses en 1677, pasó definitivamente a su poder en virtud de la Paz de Nimega (1678). EL COMBATE DEL 4 DE JUNIO, POR LA MAÑANA. Cevallos narra muy bien el combate y sus circunstancias, cuya versión prefirimos a la de Montglat (edic. Petitot, I, 198). Refiere éste que los regimientos iban a reforzar el fuerte del Bacq, en el vado de Aa, pero que hubieron de dar un rodeo de dos leguas y, de camino, se dieron de bruces con el cuerpo de Tommaso, que acudía al socorro de St.Omer. A su constistencia se oponen 3 consideraciones: Primero, que partiendo los regimientos desde el cuartel al S. de la villa, carece de sentido que tomaran el camino del O. para alcanzar el Bacq, que ciertamente obliga a un rodeo innecesario. Segundo, que para reforzar el fuerte sobraba llevar tantos bastimentos y bagaje, hallán- dose éste en la línea de circunvalación de la plaza y cerca de los almacenes del ejército. Tercero. No pudieron chocar contra el cuerpo principal de Tommaso porque éste oyó disparos a retaguardia de su marcha, justo en la dirección del Bacq, porque cerca del fuerte se hallaba la boca del canal que entra en St. Omer. Por último, cabe suponer que la fuente de información de Cevallos fueran las deposi- ciones de los propios prisioneros, en todo caso consonantes con la lógica. Watten, en el curso del mismo rio que pasa por St. Omer, era imporante para controlar los accesos al Bacq y al lagunar por el que se podía entrar en la plaza; pero eso ya lo demostraba el que hubiera sido ocupada y fortificada por los franceses, solo que con guarnición insuficiente. Precísamente, para reforzarla habían partido los dos regimientos de los coroneles Fouquerolles (Fougerolles) y d'Espagny. El primero murió de un mosquetazo en el transcurso de la lucha mientras que d’Espagny cayó prisionero, aunque murió su hijo, capitán de su regimiento. Ello prueba que hubo resitencia, como tambien lo atestiguan las bajas españolas. El Theatrum Europaeum, la gran crónica del siglo XVII, publicó una relación de los prisioneros capturados (III, 953) que prueba la meticulosidad con que generalmente los Merian informaban su trabajo. Si bien no precisa —como tampoco solía hacerse— la fuente, sospecho que se tratara de alguna relación impresa en Bruselas. El número cabal de los prisioneros fue de 16 capitanes, 20 tenientes, 17 alféreces, 13 sargentos y 1.220 soldados; es decir, 1.286 hombres. En realidad, había piquetes de 3 regimientos, incluyendo también al de Longran (sic). Por último, la relación coincide con Cevallos al atribuir su captura al tercio de Guasco y a la caballería del comisario general Francisco Pardo, al que cita como Paede. En todo caso, la fecha del combate no había sido fijada hasta ahora, habiendo aprove- chado para ello diversas informaciones de carácter local que circulan por Internet. Tuvo lugar la mañana siguiente a la recuperación de Watten y el mismo dia en que Tommaso logró socorrer la plaza sitiada. ©JUAN L. SANCHEZ |
||||||||||||||
| El príncipe Tommaso de Savoia Carignano, gober- nador de las armas del Ejército de Flandes. Gra- bado de Peter Aubry para el Theatrum Europaeum. |
||||||||||||||
![]() |
||||||||||||||
| El socorro de St-Omer, de Snayers, superpone diversos hechos y combates sobre el mismo escenario. El detalle muestra el fuerte del Bacq y el vado del Aa, pero representa tanto el ataque sobre dicho fuerte, al final del asedio, como el socorro que Tommaso metió con barcas al principio del mismo. (Museo del Prado) |
||||||||||||||

| Vista actual de Watten desde la colina, que conserva visibles restos de la abadía. El combate tuvo lugar en la otra parte del rio, a la izquierda de la foto, pero algo más abajo y al interior del panorama captado. |