![]() |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Las castellanías surgieron una vez dominada la primera revuelta de los Paises Bajos (1666- 67), al objeto de evitar futuras sediciones. El castillo o ciudadela debía ser el último baluarte defen- sivo tanto ante el enemigo exterior como ante el interior, de ahi que el castellano estuviera re- vestido de poderes independientes de los gobernadores generales, provinciales o locales. Inicialmente se previeron 7 castellanías, pero las de Middelburg y Groningen cayeron en poder de los sublevados antes de concluir el siglo XVI; momento en que, asegurada la lealtad de las Provincias del Sur, las castellanías perdieron parte de su importancia política, aunque ello no supuso ni la desaparición del cargo, ni el menor retoque de sus funciones, honores o preben - das, que hacían del puesto un destino militar muy apetecido. Las 3 más importantes fueron siempre las de Amberes, Cambrai y Gante (las dos últimas edificadas por Carlos I), jerarquiza- das en orden descendente; pero el rango de las demás no llegó a definirse y su importancia fue cambiando conforme al decurso de los acontecimientos. Además, entre ellas hallamos tanto castillos previstos para la sujección interior (Damme o Lier), como fortalezas fronterizas (Os- tende, Philippeville o Montmédy, las últimas edificadas también por Carlos I). Un criterio para fijar la importancia de éstas podría ser el de atender a sus costes de conserva- ción, que dependían sobre todo del tamaño de su guarnición, pero también este capítulo fue cambiando con los tiempos; sin olvidar que, desde la década de 1640 en adelante, algunas se fueron perdiendo (Sas, Thionville, Montmédy, etc). Ahora bien, segun éste criterio, los casti- llos de Namur, Ostende y Nieuwpoort (Neoporte) siempre se hallaron entre los más dotados, tanto de soldados como de artilleros de guarnición, a lo largo de la dominación española, razón por la cual los prefereriremos, junto al de Lier (Lierre o Lira), para estudiar la sucesión de sus castellanos, que fueron siempre españoles. Pero ha de quedar claro que la reconstrucción de las 7 castellanías que Felipe II y sus consejeros creyeron necesarias para el control territorial, no agotan el número de ellas. Seguidamente, reproducimos un documento, fechado en 1640, que desglosa el número de soldados y oficiales de servicio en cada guarnición, aunque en algu- na de ellas sin contar los artilleros. (Sólo se incluyen las guarniciones que superaban el medio centenar de hombres). |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
![]() |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| El castillo se Amberes fue el más importante de los Países Bajos durante la dominación española, a pesar de que, tras la paz con Holanda (1648), su valor militar perdió peso con respecto a otros más amenzados, como Dunker- que o Cambrai (mientras se con- servaron), o el de Namur, que acabaría erigiéndose en el símbolo y baluarte de la presen- cia española en Flandes. |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
![]() |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Desde el castillo de Namur co- menzó la recuperación militar de los Paises Bajos, que iniciaría Juan de Austria. Pero también, por el viejo puente de piedra, desfilarían en 1714 los últimos tercios de Flandes, que la aban- donaron definitivamente en vir- tud de su cesión al ya empera- dor Carlos VI. Namur, como Luxemburgo o Sicilia, no se per- dieron militarmente, sino sobre la mesa de negociación del Tra- tado de Utrecht que Luix XIV condujo en nombre de su nieto, Felipe V. ABAJO, vista de su cara opuesta, por donde lo ata- caron los franceses en 1692. |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
![]() |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| NOTA: Un exámen superficial revela enseguida que la relación es defectiva, por incompleta, pues advertimos la ausencia de castillos tan importantes como Gennep, Stevensweert, Gueldres, Luxemburgo, Philippeville, etc. También faltan fuertes generalmente muy bien guarnecidos, como los de Santa Cruz, Kallo, Verrebroek, Burcht, Fuerte Rojo, etc. |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| © JUAN L. SÁNCHEZ. |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||