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| ESTUDIOS HISTORIOBÉLICOS. EDICIÓN DIGITAL |
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| ROCROI, EL TRIUNFO DE LA PROPAGANDA .- NOTAS 11-25 |
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| (11).—Retocado por Henri de Bessé, señor de Chapelle-Millón, el mismo texto fue publicado en la "Relation de ce qui s'est passé dans les campagnes de Rocroi y Fribourg" (Paris, 1673) y reimpreso en "L'Histoire de Louis de Bourbon, prince de Condé". Cologne, 1694, tomo I. Las diferencias entre el original de La Moussaie y la adaptación de Bessé fueron estudiadas por Adolphe Chéruel en "La bataille de Rocroi d'après la relation en partie inèdite de La Mous - saie", en Le Correspondant, CVI, 143-169. Paris, 1877. (12).— Paul-Bernard de Fontaine, señor de Fougerolles y Gomery, conde del SRI. Véase el resúmen biográfico final. (13).—Montbas, otro testigo francés, habla de 800, pero Alburquerque solo pudo conseguir de Melo 500 arcabuceros, tras mucha insistencia, para cubrir el hueco existente entre la izquierda de su despliegue y la linde del bosque (V.t. Dragona-3, pg. 66). (14).—BNF, Mss. françaises, 23.335, fols. 182-187. (15).—Collection des mémoires relatifs a l'histoire de France, II serie, no. 53. Paris, 1826. Consultable en modo imágen a través de Gallica, el portal en Internet de la Bibliothèque National de France (BNF). (16).—Giuliana Toso, G. Gualdo Priorato, un moralista veneto alla Corte di Luigi XIV. Firen- ze, 1968. (17).—Historia della guerra di Ferdinando II e Ferdinando III Imperatori e del re Felippo IV di Spagna... Successi fino all'anno 1648. Venezia, 1648, III, 203-208. (18).—Vincart no fue un memorista sino un oficial real cuyos informes eran conocidos por un reducido número de ministros y cortesanos. En ellos se refieren acciones de numerosos personajes, incluso de simples capitanes, pero también de altos cargos militares y diplomáti- cos emparentados con familias notables e influyentes, sin que tengamos noticia de que, en su tiempo, y pese a los 20 años de dedicación al empeño, llegaran a formularle quejas, repro- ches o matices sobre determinados aspectos de su narración. Considerando la escasa difu- sión de su trabajo, destinado al entorno gubernamental, tanto local como metropolitano, lo anterior no puede redimirle, mas bien al contrario, del omnipresente tufo reverencial hacia los poderosos del momento, como cualquiera que hubiera de proteger su carrera. Con todo, la inmediatez de la narración a los hechos, casi diarística y de escasa retrospección, realzan sus condicionantes y consecuencias en el corto plazo; es decir, las contingencias y ajustes que debían dirimirse mediante la toma de decisiones sobre el terreno. Ahí es donde radica su valor, de gran importancia auxiliar, aunque la historiografía francesa haya venido sistemáti- camente ignorándole. (19).—Juan Pérez de Vivero y Menchaca, hijo del II conde de Fuensaldaña, caballero de Al - cántara. Véase su reseña biográfica al final.. (20).—Pedro de Villamor y López Zatón, caballero de Santiago. Véase su reseña biográfica al final. (21).—Bernardino de Ayala, II conde de Villalba.Véase su reseña biográfica al final. (22).—Antonio de Velandia y Guzmán, caballero de Santiago.Véase su reseña biográfica al final. (23).—Gaspar Bonifaz de Escobedo y Godínez, caaballero de Alcántara. Véase su reseña bio- gráfica al final. (24).—Juan María de Borja Aragón y Gurrea. Véase su reseña biográfica al final. (25).—Cesare Toraldo d'Aragona. Véase su reseña biográfica al final. JUAN L. SÁNCHEZ |
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